
Decían que Clark Gable tenía una mirada prenetrante como ninguna otra, que traspasaba la pantalla. Y la verdad fría y cruel era que tras esa mirada de sexo y misterio se escondía un simple miope que no tenía otra forma de mirar.
Para muchos periodistas de este país el hecho de que Guardiola no conceda entrevistas es un signo de inteligencia y elitismo. Las estanterias se llenan de libros pero nadie ha hablado con el interesado. Cuando el aura de misterio está por encima de las muestras es posible que estemos ante una película y no ante una novela. Recuerdo perfectamente al Guardiola jugador escondiendo carencias y mostrando virtudes, ensanchando una tradición propia anteponiéndola a una minucia física. Veo un imposible siendo terco, venciendo. Y el Guardiola técnico tiene mucho que ver con lo que fué como jugador. Juega a esconder y a mostrar. Tensa la cuerda, se hace simpático y dicta su palabra aunque sea a costa de su propia pretensión. El misterio de todo reside en no saber por donde van los tiros. Menos es más, cuanto más misterio más miedo. Más autogoles. Más puntos a favor. Más preguntas. Más trofeos.
Guardiola es como la publicidad, su poder reside en el caso que le hagas.
Juan,eres un clasista,Pep? me rio y mucho...escrives sobre futbol y esto es el ep 3 en deportivo,porque te aseguro que ellos hablarian del mismo personaje,dos cosas te digo hermano,te ayudaran en dicha aventura,una,Manolo Preciado,y dos,escrive sobre el Milan,que conste que yo de futbol no tengo ni puta idea,buenas noches.
ResponderEliminar