jueves, 25 de noviembre de 2010

¿POR QUÉ NO TE CALLAS?

El señor de la foto es un personaje de los de nuestro tiempo. Va de señor por la vida, se mete con quien le da la gana desde sus alturas y maneja un equipo que todos admiran por no sé qué, pero a la hora de ganar NADA. Bueno sí, ganó alguna Premier cuando contaba con Henry en aquellas temporadas fantásticas que jugó en el equipo del señor de la foto. Desde aquellos años se ha dedicado a hacer plantillas con jugadores de poca edad a los que maneja y depelleja a su antojo.
Es verdad, contra el último de la tabla siempre juega bien, incluso puede que se vean una cantidad de goles espeluznante pero, a la hora de la verdad, nos hacemos caca encima. Recuerdo el año pasado en el que el Arsenal se cruzó con el Barça en Champions y el señor de la foto (o mejor dicho su equipo) recibió en la primera parte del primer partido un baño tan increíble como impropio de un supuesto favorito para el título. En el segundo partido Messi le metió cuatro y lo envió pa casa.
Pues bien, este señor tan simpático ha dicho que lo del Madrid del otro día es una pena y que dió una imagen horrible. Me encanta este mundo en el que vivimos que cualquiera puede hablar sobre cualquiera y no pasa absolutamente nada. Es cierto que Mourinho fué torpe y los jugadores lo fueron aún más, pero no incumplieron ninguna regla. Es cierto que un equipo como el Madrid debería tomarse más en serio una competición que es parte de su ADN como club. Lo que jamás será cierto es que el Madrid deba darle explicaciones al señor de la foto. Creo sinceramente que debería permanecer callado y esperar sentado a recibir otra paliza. Creedme cuando digo que no tardará mucho en pasar...

sábado, 20 de noviembre de 2010

RESPETO?

Un buen amigo mío decía que lo del Barça era una vergüenza. Según él un Barça no debía meterle ocho al Almería. Según él se trataba de un resultado indigno e innecesario. Al principio me he reído pensando que no tenía razón. Pero bien pensado algo de razón tiene. Sobretodo cuando Guardiola sale en rueda de prensa diciendo no se qué de la humildad. Sobretodo cuando hemos escuchado desde hace tiempo que el Barça es un equipo que habla sobre el campo, un equipo que respeta y se hace respetar, un equipo señor... Mi amigo decía que debieron dejarse llevar, yo decía que no, y en ese maremagnum de ideas, en ese choque de idas y venidas, me he preguntado como debe sentirse el socio del Almería ante semejante hostia. Me imagino que debe estar hasta los cojones. Razón no le falta. Pero ¿es más feliz el socio del Barça? Yo diría que no. Es probable que mi amigo tenga razón, es probable que al Barça no le den ninguna copa por meterle ocho al Almería. Sin embargo lo que es seguro es que nadie le va a quitar los tres puntos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

MENTIRAS, Y BIEN GORDAS...

No hace demasiado me topé con un artículo escrito en un periódico muy serio, escrito por un tipo muy serio, que ha publicado algunas novelas de éxito, todas muy serias.
En el mencionado artículo, dicho escritor ponía verde a Mourinho y llamaba practicamente imbécil a cualquiera que comulgara con las tácticas del luso.
El eje central de las afirmaciones vertidas por ése señor giraba en torno a un supuesto consevadurismo por parte de Mou, acusándolo de preferir el empate antes que la victoria (cosa bastante estúpida), argumentando toda su retahíla con los dos primeros resultados obtenidos fuera de casa de principio de temporada.
Pues bien, sin duda estamos ante el típico caso de "como he visto mil partidos, ya entiendo de fútbol" que entronca directamente con el también bastante generalizado "voy cada fin de semana al cine, por lo tanto soy un experto". Me parece muy ventajista situarse en una posición como la este señor articulista. En los más de diez partidos que le he visto al portugués en el Madrid ha hecho los cambios necesarios en cada momento. Llevaba años sin ver a un entrenador madridista con una ambición tan desmesurada por ganar. Llevaba años sin ver unos cambios tan prácticos y valientes y, sobretodo, debo decir con lástima que llevaba años sin ver a un entranador tan injustamente tratado. Quizá la sombra de Guardiola sea demasiado alargada...