Hoy el Barça ha aburrido y ha ganado a lo Real Madrid. Ha hecho un partido serio y ordenado pero sin brillantez. Muchas voces se han alzado estos dias a colación de la lesión del astro argentino. Muchos han sido los que han puesto en duda al equipo de Guardiola al verse obligados a jugar sin su gran estrella. Y es que la sombra del de Rosario es tan alargada como corta su estatura. Messi es un jugador sensacional y con un talento puro que lo hace diferente al resto, Cristiano incluído. No es un hombre hecho a sí mismo, su talento no radica en lo artificial sino en su propia naturaleza. Messi no sabe por qué es tan bueno, solo quiere jugar y marcar. De alguna forma su don es como ese lunar que todos tenemos, está ahí con nosotros y no nos preguntamos por qué está donde está.
Este Barça sin embargo, es un poderoso producto engengrado en un fino laboratorio y que hace su efecto a través de una calculadísima reacción en cadena que crea cadencias y movimientos de precisión. Muchos, muchísimos serán aquellos que piensen que el Barça tiene Messidependencia. Pero no deja de ser posible que muchos puedan equivocarse. Hoy no han jugado bien, incluso es cierto que el partido ha sido un somnífero de dos horas. Pero lo que es innegable es que hoy, como siempre, el Barça se ha enfrentado a once tíos. Y como casi siempre ha salido victorioso.




