sábado, 28 de mayo de 2011

LA LEYENDA DEL JUEGO

No sé quién dijo que las finales no se juegan sino que se ganan. No estoy de acuerdo. El Barça el otro día, primero jugó y después ganó. Una cosa y en consecuencia lo siguiente... Sin juego no hay victoria y la victoria sin juego es un desmadre. El sábado pasado me acordé de Zidane y de Ronaldinho, rememoré jugadas modernas como si fueran clásicas y llegué a conclusiones sencillas que me enemistaron con todos y cada uno de los que ven el odio como una respuesta. Y lo que sigue es tan sencillo como increíble para algunos. Ví un equipo equilibrado, sensato y generoso que se enfrentó a otro equipo que tenía ganas pero carecía de sensatez. Ví un equipo con un hambre inmensa e incomparable para el tiempo en el que vivimos, que se asemeja más a la mente de un ajedrecista que a la mano diestra de un pintor de fortuna. Y aunque ví muchas otras cosas prefiero callar, porque el que calla otorga y ante semejante finura cualquier palabra sobra.
Qué juego este,que como un bucle espacio-temporal rememora una y otra vez las mismas glorias que parecían perdidas. Qué juego este que no se asemeja a ninguno pero recuerda a cada uno de aquellos juegos legendarios de los que hemos leído pero de los que desconocemos las reglas.
Menuda leyenda se está labrando el Barça, que aún atosigado por un Madrid feroz se antepone incluso a su propia historia y resplandece con un juego tan sencillo que adormece al mayor de los gigantes. La leyenda del juego se replantea en Wembley... el juego sigue siendo el mismo... la leyenda crece....

miércoles, 25 de mayo de 2011

EL RETORNO Y EL ADIÓS

Ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada en este pequeño blog. Ha pasado un poco de todo, pero nada demasiado inesperado. El Barça ha ganado la liga (merecidamente), el Madrid la Copa (merecidamente) y la Champions está a punto de tener ganador (gane quien gane también será un título merecido). Por el camino he asistido, horrorizado, a la caída en lo vulgar del que posiblemente sea el mejor club de fútbol del mundo. Y todo precisamente porque lleva mucho tiempo asistiendo a la negación constante de dicha afirmación.
El Barça vive los mejores momentos de su historia y es justo reconocer que, a base de trabajo, suerte e inteligencia, se está colocando como un referente mundial. El Madrid, despechado y algo nervioso, tiró de Mourinho para reconducir la situación, pero mucho me temo que la cosa se está saliendo de madre.
De pequeño aprendí que el Madrid era grande porque defendía la lucha hasta el final y pretendía hacer de cada victoria una leyenda, un bonito cuadro que ha costado mucho pintar y que por lo tanto merece la mejor de las enmarcaciones... de pequeño ví que el Madrid perdía y ganaba como el mejor, pero jamás se daba por vencido, nunca se rendía ante la adversidad y afrontaba la mala suerte con valor y fe. Hoy, todo aquello que ví con mis tiernos ojos, parece que se desmorona sólo porque hace mucho que hay otro que es mejor.
Mouninho es un tío que me cae muy bien por dos cuestiones fundamentales:sabe lo que quiere y procura ser sincero.
Hacen falta altísimas dosis de valor para reconocer según que cosas, para sacar a la luz ciertos asuntos y para alzar la voz cuando todos están callados. Eso Mourinho lo hace como nadie. Pero sin embargo en lo que calla está su punto débil. No hablar de algo no implica que ese algo no exista o no suceda. Y a mi se me ocurre que está bien hablar de todo. Me parecería bien que Mourinho explicara cual es su tendencia táctica, me parecería genial que explicara cuales han sido los motivos que le han llevado a hacer alineaciones delirantes en momentos clave de la temporada, sería genial que nos dijera donde están Pedro León, Canales o Granero. Y sobretodo, sería todo un detalle que explicara en qué le ha ofendido Valdano para que el asunto trascienda hasta arder. Con Valdano el Madrid pierde el ancla que lo mantenía minimamente sujeto al espiritu antiguo de club de todos los clubes, pierde elegancia y finura, y se despeña en la vulgaridad más absoluta.
El año que viene habrá más guerra y más quejas que nunca. Sólo se me ocurre decir una cosa: el Madrid no es así, alguien en el club debería explicarle a Mourinho donde está...
Qué dificil se me hace retornar para tener que decir adiós.